¡¡¡SOCORRO…!!!

Señoría, miembros de este tribunal…

En primer lugar y con el mayor respeto, quiero pedir disculpas por la osadía, o quizás por el esperpento y seguramente la torpeza, de presentarme ante Ustedes sin un abogado… Es solo un gesto… Un gesto, con el que quiero poner en evidencia la situación de indefensión en la que me encuentro, y frente a la que no tengo otra opción que comparecer ante ustedes “a calzón quitado” con ésta, mi declaración… que es solo un gesto.

Quiero manifestar con toda rotundidad, que esta denuncia de la que soy objeto, está basada en una flagrante falsedad por parte de la madre de mis hijas… Esta maniobra legal es una calumnia evidentemente espuria e interesada, con la intención de volver a disponer de un dinero que ya he pagado, y muy trabajosamente por cierto…

Como dice el clásico: “a Dios pongo por testigo” de que yo he estado abonando mi pensión todo este tiempo, mediante la entrega del dinero en metálico a la mayor de mis hijas… La razón para hacerlo así, es que mi situación económica era -y es- muy mala… No podía hacerlo de otro modo debido a que la madre de mis hijas, al igual que me sucedía a mi, tenía las cuentas embargadas, y por ello realizar el pago mediante transferencias, hubiese supuesto la inmovilización inmediata de las cantidades que yo le entregaba… Nuestra necesaria y obligatoria relación personal como padres -aunque precaria y difícil debido al trance del divorcio- la creía yo lo suficientemente leal como para no esperar unas intenciones tan sibilinas…

Pues bien, después de seis años de un confortable acuerdo tácito para cobrar así… esa señora, aprovechando que por mi parte no tenía forma de justificar documentalmente el abono de la pensión, codiciosamente, decide reclamar ahora, que puede permitírselo, que le pague de nuevo el dinero íntegro de ese período…

Por otro lado, y como información adicional al caso, también ha esperado seis años para, recientemente, demandarme judicialmente por un simple e inofensivo -aunque nuevamente torpe por mi parte- mensaje de whasap… ¡¡Nada menos que una denuncia ¡a los seis años! por acoso y amenazas… por whasap!!… Es evidente, que el motivo real de mi acusación no es otro sino el de que, mediante esta denuncia, la madre de mis hijas pueda acceder a ayudas económicas, que esta ley de género proporciona a las mujeres que realmente se encuentren en situación de acoso y amenazas…

Por todo ello… Pido amparo a Su Señoría, ya que estoy plenamente dispuesto a pagar todo lo que en derecho así me obligue y corresponda… Pero a lo que no estoy dispuesto, es a admitir como justa esta reclamación artera e interesada de la madre de mis hijas; porque a ojos de éstas -que son plenamente conscientes de todos los detalles de la situación- su padre quedaría así como un irresponsable, al que no le han importado sus hijas en absoluto…

Resultado de imagen de desolacion humana

Reitero así de nuevo, mi petición de amparo a Su Señoría, porque no tengo otra manera de probar lo que digo, que aportar el testimonio de mi hija mayor…

Pero estoy plenamente convencido de que no debo prestarme a ponerla en el trance, de tener que declarar públicamente en contra, nada menos, que de su propia madre… Entiendo por mi educación, que no sería ejemplar por mi parte el así obligarla a hacerlo… Supongo que fui estúpido -y nuevamente torpe- al pensar que su madre nunca se atrevería a mentir de esta forma tan miserable, por el simple hecho de que su hija mayor pudiese algún día, saber de su rapiña; es evidente que no le importa, en absoluto…

Desesperadamente quiero manifestar ante Su Señoría, de nuevo con toda rotundidad: que soy yo, el que está siendo sometido a una injusticia que raya en el chantaje… Yo, soy el que está siendo diana de acusaciones infames, sin otro propósito que el de obtener un espurio beneficio… Soy yo además, Su Señoría, el que está siendo cual vil ratero acosado, arrestado y encarcelado, debido a unas acusaciones que son, ya no falsas y por ello injustas, sino que son enormemente denigrantes para mi persona… Y lo que es más importante: ensucian la imagen que ante mis hijas tengo; aspecto éste que es lo que realmente a mí, de esta injusta situación, más me importa.

Por último quiero manifestar, que nunca antes que por estos motivos, había pisado yo jamás una comisaría, jamás un cuartel o juzgado alguno… jamás. Por lo que viéndome ahora, “a los pies de los caballos” ante esta torticera denuncia, ruego con denuedo a Su Señoría que tenga en cuenta ésta mi declaración, y preste su amparo e imparta verdadera justicia a quien la expresa…

La imposibilidad de defenderme es manifiesta debido a que, la situación de estigmatizado social en la que me encuentro, la legislación de género vigente y la opinión general imperante, hacen de mi un injusto culpable, señalado y atrapado en una situación de indefensión… Tal cual cordero, rumbo al matadero.

Por todo lo expuesto… a la espera del justo tino y la segura equidad de su juicio, quedo a la entera disposición de Su Señoría…

Atentamente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .