EL VIRUS

He tenido un episodio chocante con mi tableta…

La otra noche ‘se me coló un chino’ y me bloqueó completamente el dichoso aparato… Nunca me había pasado algo así, nunca… De hecho, presumo de ser un friki con estos aparatitos tecnológicos porque, rara vez, se resisten a alguno de mis manejos…

El caso es que instalé una simple aplicación de limpieza; completamente segura creía yo, al haberla usado ya en otros dispositivos. Al momento de ejecutarla se abrió con total normalidad… Peeero, ya no hubo manera alguna de cerrarla… Aquel cachivache estaba completamente colgado…

Apreté todos los botones posibles, por separado y simultáneamente, unos y otros… También una y otra vez saqué la tarjeta SIM, afanosamente, unas veces con la lengua fuera y otras sin ella…

Probé, repetidas veces, a pinchar en ese agujerito diminuto y fantástico que todo lo soluciona… Ni de coña…

Insisto en el detalle, de que soy bastante ducho en el manejo de estos chismes, por lo que, muy extrañado, me di cuenta que no podía siquiera apagarlo… No respondía en forma alguna…

Rendido, concluí que lo mejor era dejar que la condenada batería se acabase, y así, por la mañana, reiniciar completamente el dispositivo para desinstalar inmediatamente la dichosa aplicación; y salvar, todo aquello que pudiera ser salvado…

La punzada de aquellos timbrazos implacables me despertaron; como todas las mañanas… Me levanté, legañudo, a apagar la tozudez de la dichosa alarma…

Confuso por la espesura de mi sopor matutino, y espantado por lo inmisericorde de aquel escándalo, comprobé impotente que, al seguir todavía con batería, también estaba activo el jodido ‘chino…’

No había forma alguna de silenciar el enervante chillido de aquel infernal aparato… Era imposible; el artilugio vibraba y aullaba en mis manos impunemente, avasallándome con su urgencia…

Maldije como un albañil por la frustración, ante la imposibilidad de silenciar aquello… Los vecinos seguro estarían jodidos y extrañados por el pandemónium que el cacharro armaba esa mañana; tan temprano…

Botones de volumen y de inicio; botones de menú y de atrás; pinchazo al agujerito… Nada… No hubía manera; aquella alarma no dejaba de zaherir mis oídos recién despiertos, y la mala ostia empezó a subir inevitablemente por mi garganta…

Pese a la algarabía matutina que me acosaba, intenté tomar mi sagrado por necesario café con leche; desesperado desterré aquel chisme al fondo de uno de los armarios de mi cocina…

Aunque algo atenuados por el encierro, timbrazo tras timbrazo iban quebrándose mis nervios y mi paciencia…

Salvo estrellar la tableta contra la pared, no encontraba otra forma de librarme de aquel sinvivir repetitivo… Aquella tortura sonora había conseguido ponerme realmente nervioso; me estaba sacando del quicio…

Tras casi media hora de andar como un pollo sin cabeza con aquel guirigay por toda la casa, desesperado y aturdido, buscaba escondite suficiente como para hacer acallar aquel castigo… Tras varios intentos fallidos, atormentado, decidí enclaustrarlo en el más recóndito zulo que pudiera encontrar…

Al fin, lo arresté al fondo de un remoto armario de la cochera, en el sótano, bajo mullidas capas de mantas y toallas, y con la desesperada intención de amortiguar de una vez, aquella injuria sonora que me enloquecía sin misericordia ninguna…

Pasadas bastante las doce del mediodía, pude comprobar que aquel infernal aparato había rendido, por fin, la vida de su puñetera y eficiente batería, acallándose definitivamente…

Tras conectarlo de nuevo, y esperar ansioso el tiempo mínimo para reiniciarlo, rápidamente busqué en los ajustes de instalación, la condenada aplicación que me había atormentado de esa manera durante toda la mañana…

Liquidé con el mayor ahínco, todo rastro del ‘chino’ que hubiese quedado aún, acaso agazapado, quizá camuflado, en cualquiera de los recónditos recovecos cibernéticos de éste, mi puñetero dispositivo…

Paradojas tecnológicas…

En fin, que ya estoy operativo al cien por cien…

Antonio Rodríguez Miravete

5 comentarios sobre “EL VIRUS

  1. jjajjajajajajajajajajajajajajajjajajajajajaajajajaj quitando el café con leche , soy yoooooo jajajjajajajajajajajaj…Me encanto!!! Asi somos…tan tecnológicos que metemos mano por todos lados y suelen pasar estas cosas ..

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