Archivo de la etiqueta: radicales

apreteu, apreteu…

Un terrorista en la televisión de mi país…

Un lobo terrorista antiespañol, disfrazado con piel de cordero antifranquista…

Manos de sangre manchadas; estrategias manchadas de mierda…

Un secuestrador dándonos lecciones de moral, de democracia, de justicia…

Un periodista dándole un masaje a un terrorista…

Un verdadero lerdo, abofeteando nuestra dignidad…

Una izquierda con Alzheimer, una derecha con Parkinson…

Y un pueblo bobo, consintiéndolo…

¡Qué vergüenza…!

Antonio Rodríguez Miravete

¿Soy un loco…?

face-8685_960_720

Soy un loco si afirmo, algo tan simple, como que todos los españoles deberían tener, exactamente, los mismos derechos y obligaciones con independencia de dónde vivan, voten, cotizen, follen, residan, hayan nacido, parido, o se quieran morir…

bandera de españa.resized

Tengo la sensación de que me miran raro cuando -como sin complejos hacen la mayoría de británicos y japoneses, suecos u holandeses- digo preferir sin duda alguna, una moderna y serena Monarquía Parlamentaria, a la primera, segunda, o tercera República, que se saque de la chistera cualquier politicastro iluminado, al que, exhibiendo no se qué mayoría, se le ocurra semejante cosa…

Por un retrógrado me tienen, si añoro Los Valores y La Ilusión de aquella España de La Transición: escarmentada y sensata, trabajadora y noble, unida, bien educada, y que con tanto esfuerzo y renuncias nos legaron nuestros padres… Aquélla España en la que crecí, en la que creí, y a la que amo…

bandera de españa.resized

Parece ser que parezco un orate ignorante, al afirmar sin ambages, que si cualquier ‘otra nación’ poseyera nuestra historia, nuestras tierras y sus gentes; si además hiciera gala de nuestro arte y nuestra fuerza; y si también gozara, de una lengua tan rica y un sentido del humor y de la vida tan agudo como el español; esa ‘otra nación’ reitero, sería hoy faro del mundo, como otrora nosotros ya lo fuimos…

1ed4f-sistema-nervioso

Por ello, debo de parecer un carcamal cultural porque, con solo la fe de la lógica, creo y me atrevo a afirmar, que el conocimiento y el uso de un idioma tan hermoso y versátil como el español, con tanta historia e influencia en un mundo de más de seiscientos millones de hispanohablantes, debería de ser un derecho y una obligación para todos los españoles… ¿No…?

799b0-susto-300x285

Un morlaco mal encornado debo de ser, si a porta gayola sostengo -conste que no me gustan los toros- que la tauromaquia ha influido con hondura, durante siglos, en nuestra forma bragada de entender la vida, de afrontar el riesgo zaino de nuestro destino, o de mostrar el valor con los pies juntos pese al miedo… Y si continúo sosteniendo que, además, forma parte troncal de nuestra lengua, o que ha sido muleta de nuestra historia y faena de muchas de nuestras artes… soy una bestia.

cropped-lampara1

Cual fascista quedo, cuando aseguro, que el Estado de Las Autonomías es, sin duda, ahora mismo la principal causa de la cancerígena disgregación nacionalista que padece nuestra Nación… Y si además, clamo al afirmar que esa misma disgregación nacionalista es, sin duda, el principal peligro que acucia el futuro vital inmediato de nuestro País, me llaman cenizo…

bandera de españa.resized

Se ve que también soy un machista con rabo y cuernos, porque en mis carnes he sufrido esa paranoica ideología de género que, con una mera acusación de parte, discrimina, señala y segrega; predispone, acusa y hasta encarcela a la otra parte; ni más ni menos que al ‘otro’ indefenso cincuenta por ciento de la población española… De locos.

cropped-img_20181228_194125-e1555528479638

Así, cuando a mis hijas intento inculcarles que, sobre todo, amen profundamente a su prójimo… o les aseguro que si quieren entender el pasado, no lo juzguen con criterios de presente… me queda la duda, de si no debo de ser también un idiota…

tetas

Y es chocante, por último, que ahora a mis cincuenta y tantos años, soy poco menos que un potencial asesino paranoico, si reconozco que me gusta el jamón ibérico, casi tanto, como mirar un buen par de tetas…

…eeen fin.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

¿que porqué escribo…?

Es curioso, pero cuando la indignación hace hervir mi sangre, a mis meninges les da por escribir de forma casi compulsiva, vehemente, y hasta violenta a veces… Me provoca una sensación agobiante y extraña la indignación… Y al intentar en vano acercarme a describir sus efectos, solo se me ocurre decir que se parecen un poco a esas borrosas sensaciones, emocionales y físicas, que todos experimentamos antes del llanto; justo justo, antes de romper a llorar…

Percibes esa punzada difusa, amarga y cuasi dolorosa; en la parte baja de la garganta, que, como ascendiendo por el cuello hasta nuestra psique, se transforma en sincera gota de lágrima emocionada en el caso del llanto; pero torna en pérfida gota de corrosiva impotencia en el caso de la indignación…

El hecho es que me vengo arriba escribiendo, espoleado por la indignación… Ésta, se va transmutando en dinamita verbal, a punto de estallar… La indignación así, se va transformando en violencia contenida que, mezclada con la impotencia, afortunadamente, solo aciertan a sacar de mí palabras, como éstas, torpemente entrelazadas…

Solo palabras pero, eso sí, diríase con cierto aire de impotente revancha verbal; como un inocente alivio de una tensión inútil, o como un enconado deseo de escarmiento a no sé quién, y por no sé qué…

En esos momentos, casi en trance, sigo tecleando, y la indignación emerge sin remedio en forma de palabras ardientes, espesas, como lava… Poco a poco, ese verbo incandescente y caótico va tomando forma, como de grito escrito; una especie de alarido epistolar; algo así como una manifestación solitaria; como una impotencia potenciada…

No sé si servirán para algo útil, pero las voces surgen por sí mismas… Y llega un momento, que al ir poniendo orden en esa erupción de palabras solitarias y dispersas, se van aplacando aquellos ímpetus indignados que me impulsaron a escribirlas…

Y me funciona… porque creo que la indignación, plasmada negro sobre blanco, ordena mis pulsiones peores, calma mis ardores justicieros, y satisface mis anhelos de implicación por las causas que me indignaron y me empujaron a escribir…

Así, como a parturienta a quien el fruto de sus entrañas irremisiblemente empuja a romper aguas; a mi, la indignación, inevitablemente me empuja a romper a escribir… o a llorar.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

Había tontos. No tantos.

Yo, que ya he cumplido cincuenta y ya unas cuantas primaveras, os aseguro que hace treinta y tantos años, cuando viajaba a Cataluña ya había tontos… Pero ni mucho menos tantos…

Pues resulta que aquellos tontos, con el paso de esas treinta y muchas primaveras, han conseguido abducir a otros muchos; tontos también… Han logrado instalar en la psique colectiva de una gran parte de la población, pareciera que una especie de software de negación de las evidencias de la realidad, de la Historia…

males

Con la machacona repetición multimedia de los mantras miserables, que el nacionalismo inventó para inmunizar aquel tres por ciento (y también otros cientos de infamias perpetradas con anuencia de avestruz por los poderes del Estado) una parte muy preocupante de esa sociedad viciada, ha aceptado rebañudamente los relatos impostados del discurso nacionalista… Proselitismo, basado en el mero y vil desprecio al distinto, al diferente, a los otros. Puro racismo…

Y lo que es peor: utilizan reptilianamente contra su propio pueblo el enorme miedo, a ese futuro victimista que como colectividad predican…

La podredumbre corrupta es tal, que para disfrazarla han arrojado la verdad, bajo las alfombras de la historia para falsearla; bajo las alfombras de la justicia para tergiversarla; y bajo las alfombras de la moral para traicionarla…

95239-perromojadosophiegamandbac3b1o2

Se ha escondido la basura bajo las alfombras catalanas hasta tal punto, y es tal el virus inoculado en el pensamiento independentista, que es capaz de enfermar mortalmente relaciones familiares, amistades y negocios. Amores incluso… Pervierte de forma infecta el sentido común atontándolo, al servicio de la ideología más burda, estéril y rancia.

Pero es una mentira os lo aseguro… En aquella época no había ni animadversión ni miedo cuando iba yo a Cataluña. No había intolerancia clavada en la gente. No había ira insensata inyectada en la vena de los paisanos. Lo que sí había, era algún tonto que otro eso sí… Pero insisto, no habían tantos.

Que no nos engañen…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

bandera de españa.resized

Cuidado con el odio…

balazo_3.png

Siempre habíamos creído que el nacionalismo catalán era en esencia, y por diferentes y rebuscadas razones, distinto del vasco; más pacífico, más inteligente y calculador, por supuesto menos radical… Teníamos una percepción engañosa de insólita admiración por los catalanes, e incluso de extraña asunción por nuestra parte, de ése su sibilino discurso, que propone a los habitantes de Cataluña como distintos del resto de nosotros; como más sofisticados, más cultos, más seguros, más… no sé.

Pues bien, después de más de treinta años de imperio del ideario nacionalista y de sus verdaderas políticas en Cataluña, comprobamos en nuestras carnes el nefando resultado de tan perniciosa quimera…

23331072_10215448604916108_5822679139621411560_o

Así, presenciamos indignados el esperpéntico espectáculo de ver hacer “huelgas” a quienes no han trabajado en su vida; contemplamos espantados a padres hacer de sus hijos ariete de sus paranoicas ideas, o utilizándolos de forma insensata a modo de escudo humano para cortar una carretera en medio de una manifestación; también asistimos incrédulos al hecho de ver hijos renegando con vehemencia de sus padres; con seguridad, debido al menú independentista mezcla de mentiras y odio, con el que se han estado cebando desde siempre en sus escuelas…

Y como evolución previsible de todo este “estado” de alienación consentida, y de permanente desencanto, pertinaz frustración y eterno victimismo del relato nacionalista, nos encontramos asistiendo casi inanes, a la antesala de un proceso evidente de radicalización, de batasunización de una parte muy importante de esa sociedad que antaño nos pareció ejemplar, sensata… casi superior.

tortura_01

Este infame proceso incendiario de querencias y convivencias, que impone, la radicalización en las calles y en las casas, en las ideas y en los corazones, puede terminar en un “estado” de amenaza constante como el que imperaba no hace muchos años en calles, casas, ideas y corazones de los silentes habitantes del País Vasco, cuando contemplaban rebañudos y cobardes, los estragos que causaba el odio en las calles, en los hogares, en las ideas y en los corazones…

bandera de españa.resized

Así que cuidado con los catalotarras

males

Antonio Rodríguez Miravete

¡ Ay Pablo…!

¡Ay Pablo…! Es una pena, pero el castillo de naipes de tu variopinto partido se está desmoronando por sus flancos, debido a la estulticia de tus mediocres dirigentes; ofuscados, en los entresijos de un politiqueo inútil, estéril, y por completo, nefasto como ejemplo de actitud política…

Justo, a tu imagen y semejanza…

La caterva de piratas de todas las nacionalidades que tenías a tus órdenes, parece, que te están dando de la misma medicina que tú has repartido desde que te iniciaste en ésas, tus tan arteras artes políticas…

Imagínate, qué sucedería en cuanto tocárais pelo; en cuanto tuviérais poder de verdad… Tendríais que ir faca en ristre para protegeros los unos de los otros…. No habría yugular fuera del alcance de vuestros navajazos.

¡Ay Pablo…!

Esta traidora acción de demolición de tus sátrapas, espero que te sirva de escarmiento al demostrar, que esa especie de anarquía asamblearia que tú predicas; esa falta total de compromiso moral con la labor política; y esa total falta de respeto por tu nación y su bandera, por tu historia y tus compatriotas, son incompatibles con la lealtad, con la eficiencia, y con la honestidad…. Es decir: con la práctica de la política…

¡Ay Pablo…! es una verdadera lástima que no hayas utilizado tu innegable talento político con fines más altos y honrados; que no hayas puesto tu evidente intelecto al servicio de ideas decentes, pragmáticas y útiles, en vez de hacerlo al de sórdidas ideologías, que tú, bien sabes aciagas y fallidas a lo largo de la historia…

Con la de cosas que hay por hacer en esta gran nación en la que has tenido la suerte de nacer…

Y recuerda: “El que no quiere a su Madre, no quiere a nadie”

Y vosotros, pareciera que no tenéis Madre… No creéis en nada…

Yo, sí tengo Madre…

¡VIVA ESPAÑA…!

Antonio Rodríguez Miravete

EL NACIONALISMO Y EL CUCO

Tiene el pájaro cuco un comportamiento vital muy peculiar; nace en un nido ajeno, usurpado a otra especie, con la única condición que ésta sea de menor tamaño que el cuco mismo. Sus haraganes pero arteros padres, seleccionan cuidadosamente el nido a ocupar, para poner de forma furtiva un solo huevo…

Con ello, entre otras cosas, se descargan de la responsabilidad y del peso de la crianza, desentendiéndose completamente y para siempre, del futuro de su progenie… Engañan a los legítimos y esforzados propietarios del nido, haciéndoles creer que de ese extraño huevo, nacerá una de sus crías…

Aquellos, ignorantes y bienintencionados, procuran siempre el cuidado; corren de forma abnegada con las responsabilidades de mantener el nido, y con el denodado esfuerzo de alimentar a todos los que creen sus hijos…

Una vez nacidos los poyuelos, el cuco, instintiva e inexorablemente obedece al impulso terrible y depredador, de ir empujando al resto de sus hermanastros hasta el borde del nido, con la implacable intención asesina de arrojarlos, a todos, al abismo; uno a uno…

Así, Poco a poco, durante semanas a veces, el cuco va ejecutando sibilinamente a los legítimos inquilinos del nido asaltado, para instalarse tirano en él, y parasitar así a sus legítimos dueños… Así, queda solo el vástago del cuco como único receptor del alimento y los cuidados de esos abnegados padres, quienes son incapaces de detectar el espurio engaño del que son objeto…

Finalmente, una vez cuidado y crecido lo suficiente como para valerse por sí mismo, el cuco abandona sin más, cual infame rufián, ese nido profanado y esquilmado…

Deja así a sus padres adoptivos, en medio de la estafa y la completa tragedia de no haber podido cumplir, ni con la instintiva misión de continuar su estirpe, ni con su imperativo vital de perpetuar la especie… Todo ello, pese al esfuerzo titánico y baldío, de haber cumplido con creces con las tremendas obligaciones que la paternidad exige a los padres de cualquier especie…

bandera de españa.resized

Yo, al menos, sí encuentro gran parecido con el comportamiento aprovechado y canalla de cualquier tipo de nacionalismo; y especialmente del catalán…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

¡¡BASTA YA DE INSULTOS…!!

95239-perromojadosophiegamandbac3b1o2

¿Vamos a ser vencidos por un puñado de abducidos orates con una estelada pegada al culo…?

¿Es que no hay nadie que actúe frente al insulto y a la vejación de nuestra pobre España…?

Estoy espantado, escandalizado y furioso por lo inane y cobarde de nuestros políticos… en cualquier otro país con el que nos queramos comparar, esta locura independentista hace tiempo que estaría contrarrestada, sofocada -y hasta aplastada- por el peso de las leyes, de la justicia y si fuere necesario del ejército…

En ninguna otra nación del orbe se consentiría alimentar una bicha que seguro se revolverá traidora -se ha revuelto ya- contra los que la ceban… Cada día que pasa aumenta la ignominia de las afrentas a nuestra Nación, a nuestro Pueblo, a nuestra Historia…

¿Porqué nuestros políticos no aprenden de las lecciones que nuestra enorme historia nos imparte…? Todo esto nos ha sucedido ya… Cual vergonzante y repetido “dejavú” consentimos que vuelvan a sucederse los errores cometidos como nación. ¿Dónde está nuestro orgullo, dónde nuestro sentido del deber como colectivo; dónde habita escondido nuestro pasado glorioso, y porqué no tiramos de él para restañar las heridas que su duro discurrir nos ha inflingido…?

5f0e3-banderacatalana

No nos damos cuenta que los independentistas no son -porque no quieren- españoles, no son nuestros amigos, no son nuestros compatriotas, es más, nos odian, nos desprecian y aprovechan cualquier ocasión para cagar donde han comido todos estos años de subvenciones, enchufes y tres por cientos…

WhatsApp Image 2017-10-31 at 23.57.49

Así, se han convertido por méritos propios en nuestros peores enemigos al actuar invariablemente como tales.. Sé que cuesta admitirlo, pero es como cuando te das cuenta, tras el divorcio, que la pareja que siempre habías creído leal, se torna en el peor y más traicionero enemigo que podrías tener… precisamente porque sabe de tus interioridades, de tus defectos y debilidades, y puede, por ello, causarte a propósito más daño que cualquier extraño que pretenda tu mal…

Así, estos mamarrachos independentistas de meninges perforadas por el odio y la estulticia, no son compatriotas míos, no los reconozco como tales… Se han (los han) convertido en zombies devoradores de ideología incendiaria y cultura nula, que pretenden de forma mañaca y chapucera salirse siempre con la suya, pero que el precio lo paguen otros.

¿Y sabéis lo que yo digo…?

¡¡¡QUE LES DEN…!!

¡¡¡BASTA YA DE INSULTOS…!!!

bandera de españa.resized

Antonio Rodríguez Miravete

El secuestrado…

Al igual que tú, lector, ya no recuerdo casi…

Pero, en mi caso, se debe a que es demasiado el tiempo que estoy dentro de esta sentina apestosa y oscura, de dos metros por dos metros, justos… Mis sentidos están embotados unos, y exacerbados otros…

Embotados unos ya que, por ejemplo, tengo atrofiado el sentido del gusto debido a que no sé cuánto tiempo llevo comiendo lo mismo… Todos los días; un caldo asqueroso con cosas flotando, una manzana, dos vasos sin fregar con algo de agua o de leche y, curiosamente, un huevo… Siempre lo mismo…

Tampoco la vista me sirve casi para nada dado que, cual topo, la completa oscuridad ha acomodado mi vista a la ceguera total dentro de este sarcófago donde me encuentro. Tanto es así que, cuando mis raptores entran -no a limpiar, sino estrictamente a retirar mis excrecencias- al encender la rácana luz justo encima de mí, mis ojos se quiebran como cristal, impidiéndome ver dolorosa y momentáneamente…

Por otro lado, el sentido del tacto ha sido el que me ha permitido -al recorrerlo no sé cuántos cientos de veces- formarme una idea precisa del tipo de agujero vil donde me encuentro…

Estoy encerrado en el interior inmisericorde de un cubo hueco de hormigón, sin juntas ni fisuras; solo un minúsculo agujero de ventilación… Todo está completa y deliberadamente insonorizado y a oscuras. Este agujero es inexpugnable salvo que se consiga abrir -justo sobre mi cabeza- la blindada portezuela metálica, que sella el agujero circular de entrada, y que constituye la única forma de acceder a este inmundo cubículo; o de escapar de él …

Otro de mis sentidos que también se ha exacerbado es el oído… Dado el embargo sensorial al que estoy sometido, sorprendentemente, se me ha agudizado hasta alcanzar una sensibilidad asombrosa…

Puedo sentir hasta las minúsculas vibraciones, del ínfimo golpeteo de las patitas de las cucarachas, quienes constituyen mi única compañía y muchas veces mi distracción. Con frecuencia me entretengo contándolas, ubicándolas con precisión al escuchar el sutil tableteo de sus patitas alrededor mío…

También el sentido del olfato se me ha desarrollado con sutileza… Extrañamente, ya que -con ensañamiento- el cubo donde a diario cago, meo y con frecuencia vomito, a veces permanece conmigo durante días… He de reconocer que, con frecuencia, me entretengo también en diseccionar olfativamente esos pútridos olores que me rodean, los clasifico y, morbosamente, hasta intento definirlos cual experimentado y retorcido sumiller. Es algo así como un juego… un juego triste sí… Un juego macabro, quizá para mantener así una concentración que me impida ir perdiendo el juicio.

Estoy secuestrado, lo que ya no recuerdo es desde hace cuánto tiempo…

Ahí están, van a entrar… los escucho apenas, y también creo que puedo casi olerlos pese a que todavía no han abierto la puerta; es chocante pensar que únicamente por el olor corporal podría identificar a cada uno de mis tres raptores, ya que siempre llevan en mi presencia un pasamontañas.

Al abrir la portezuela, de forma refleja, rápidamente se aparta con asco evidente una de esas caras con pasamontañas; el olor que asciende por el agujero es hediondo, insoportable… De repente, dejan caer una destartalada escalera; violenta y dolorosamente alguien me agarra con fuerza de los pelos, tirando de mí hacia arriba con la fuerza de sus dos brazos.. . Completamente cegado, y tras asomar por el agujero poco más que la cabeza, una tremenda ostia me está esperando, a la vez que unos gritos furibundos me confunden, hiriendo con su volumen y violencia mis oídos…

¡TXAKURRA, TXAKURRA…! En medio del ininteligible lenguaje que me aturde, apenas puedo distinguir las palabras “cagoendios” e “hijoputa”…

Lo último que oigo es un tremendo estampido junto a mi cabeza; lo último que siento es una sensación de empujón a la vez que de vacío… Y un intenso calor en la parte izquierda de lo que queda de mi cabeza…

Ya no recuerdo nada mas…

Antonio Rodríguez Miravete